De la Antártida a Santiago de Compostela. Exposición

A lo largo del año 2016 tuvo lugar la I Peregrinación Antártica a Santiago de Compostela.

Este proyecto jacobeo impulsado por la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, tuvo su origen en el trabajo de cartografía y documentación que, en conjunto con el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se está llevando a cabo sobre todos los Caminos a Santiago que discurren por territorio español . Considerando que año tras año, desde 1983, España establece dos bases en el Continente Antártico para acometer estudios científicos, desplazando hasta allí científicos y militares, de la Armada y del Ejército de Tierra, se solicitaron las autorizaciones y colaboración necesarias para disponer de una señal de inicio del Camino en la Base Antártica Española “Gabriel de Castilla”, marcando la distancia de los 14.075 km que separan este punto de la Catedral Compostelana; al tiempo que se le dotaba de las Credenciales de Peregrino necesarias para documentar como tales a todos aquellos que quisieron acometer esta aventura y, que dado las características de su punto de inicio se decidió bautizarles como “pingüirinos”, estableciéndose de este modo un nuevo punto de inicio de un particular Camino a Santiago: El Camino Blanco o Camino Antártico.

Tras su tránsito por el océano Atlántico, recalando en puertos de Ushuaia y Buenos Aires llegaron a su Base, en el Arsenal de Cartagena y después de cumplimentar una serie de operaciones que tenían comprometidas se acometió la fase final de esta peregrinación, esta vez al uso tradicional del peregrino, partiendo desde la iglesia de la Virgen Peregrina, de Pontevedra, y recorriendo la Vía Espiritual del Salnés, navegando por la Ruta del Mar surcando la ría de Arousa y, finalmente recorriendo las dos últimas jornadas a pie, por el tramo final del Camino Portuges, acompañados de peregrinos de distintas Asociaciones Federadas de Amigos del Camino, hasta su llegada el 7 de julio a postrarse a los pies del Santo Patrón al que ofrecieron su aventura por medio de un Banderín, símbolo de esta I Peregrinación, que ha estado presente en todo momento junto a los “Pingüirinos”, contando para esta última fase de la peregrinación con la inestimable colaboración del Servicio de Correos en el Camino.

Resumen de esta aventura, germen de un nuevo Camino, abierto desde tierras remotas y el de mayor longitud hasta la fecha, es la exposición fotográfica que hoy presentamos en las instalaciones de Correos en Madrid, donde se recoge de puntillas la importante labor que nuestra gente, científicos y militares, desplazados en las Islas Decepción y Livingston, realizan cada año, y cuyo regreso ha pasado a convertirse en una auténtica Peregrinación.

Del 4 al 28 de enero se puede visitar en Madrid una exposición fotográfica sobre el Primer Camino de Santiago desde la Antártida.

Está en la Oficina Principal de Correos, en la Plaza de Cibeles, aunque la entrada, por obras, se hace desde la c/Montalbán, 1.

El horario es el siguiente:

Lunes a Viernes, de 8,30h a 21,00h;

Sábados de 8,30h a 14,00h;

Domingos cerrado.

 

Imagen: Cartel de la Convocatoria.

Fuente: Federación Española Asociaciones Amigos Camino de Santiago / Correos.

 

Hostelería se declara ‘insolvente’ y elude el Botafumeiro de los viernes

El turíbulo ya no funcionó en la tarde de Reyes porque las tres entidades que lo sufragaban no renovaron el acuerdo para 2017

La Catedral sostiene que no puede asumir el coste del año
El Botafumeiro de la Catedral ha dejado de funcionar en la Misa del Peregrino de los viernes por la tarde. ¿El motivo? Según apuntaron fuentes oficiales de la Basílica, las tres entidades que venían sufragando los costes “no renovaron” el convenio para este año. Turismo de Santiago, la Asociación de Hostelería y la Cámara de Comercio venían firmando desde 2013 un acuerdo con el que se comprometían a aportar 4.000 euros por entidad para que los turistas y peregrinos que visitan Santiago pudiesen disfrutar del famoso turíbulo todas las tardes de los viernes. “Nos dijeron que este año no podían firmarlo porque no tenían los fondos para asumirlo”, señalaron las citadas fuentes catedralicias, antes de apuntar que el Cabildo “tampoco puede hacer frente a un gasto tan grande”.
Esta versión fue confirmada por Hostelería. Desde la asociación compostelana de hosteleros señalaron que, “debido al mal momento económico que estamos pasando”, este año “no podemos hacer frente a los cuatro mil euros del convenio del Botafumeiro”. Con esto, instaron al Concello a que se “comprometa a continuar con la iniciativa, ya que es muy buena para la ciudad y para nuestro sector. Nosotros la pusimos en marcha hace cinco años pero ahora, lamentablemente, no podemos continuar porque en la asociación hasta tenemos problemas para pagar las nóminas”, alegaron.
Imagen: Antonio Hernández.
Fuente: El Correo Gallego.

Un vigués diseña el primer camino de Santiago sin asfalto

Se trata de una ruta desde A Guarda de 175 kilómetros en la que solo hay 15.000 metros de carretera

Dicen que las mejores ideas surgen bajo la ducha, pero Campio Salgueiro tuvo su gran ocurrencia en la sobremesa de una comida familiar, esa que le llevaría siete años más tarde de proponérsela a su familia a presentar una solicitud de inscripción en el Rexistro de Entidades de Promoción do Camiño de Santiago un trazado que él mismo había elaborado -«con la ayuda de mis hijos y mi mujer, eso sí», manifiesta este vigués- y que consiste en una ruta que no pasa por carretera. Y eso que todo empezó como una apuesta.

«Cuando les propuse a mis hijos, Diego y Alberto, y a mi mujer, Maite, crear un camino a Santiago que se pudiese recorrer en su mayoría por el monte se lo tomaron a risa y me dijeron que no sería capaz», explica Salgueiro. Nada más lejos de la realidad. De hecho, tan en serio se lo tomó este hombre que hasta el momento vivía alejado del sector del turismo que se convirtió en una cuestión familiar en la que todos se involucraron y que hasta el día de hoy, sacrificio mediante, solo les ha dejado buenos momentos.

«A mí me encanta el medio rural y me entristecía ver que los caminos que llegan a Santiago estuvieran perdiendo esa parte más tradicional gallega», así que una vez tomó la decisión de ponerse manos a la obra comenzó a pedir el asesoramiento de técnicos de la Xunta, que le guiaron sobre los pasos a seguir que consistían, sobre todo, en no alterar el estado de la naturaleza. «Lo siguiente sería saber por dónde llevaríamos el camino y por último averiguar la toponimia de los lugares por donde pasábamos». Así dio comienzo una aventura que a día de hoy se ha convertido en un trazado de 175 kilómetros de los que solo 15 tienen asfalto.

«El camino imaginario», como le gustaba a Salgueiro apodar a su creación, parte de A Guarda y, en su afán porque los tintes históricos estuviesen lo más presentes posible «quisimos meter en el diseño lo que eran los caminos antiguos de carro, o del contrabando del oro blanco (la sal). También teníamos que documentarnos por las zonas que pasábamos, ya que se daban casos que eran caminos muy bien conservados y nos llevaban al sitio que queríamos pero eran caminos robados, que cruzaban por propiedades privadas y teníamos que empezar de nuevo». De esta costosa manera llegó la familia Salgueiro a verse en la necesidad de registrarse como asociación, «ya que en este mundo hay mucho intrusismo y nos podían robar todo el trabajo que habíamos hecho», relata el vigués.

En la actualidad son muchos los peregrinos potenciales que se han interesado por este nuevo modelo de camino, que la familia Salgueiro recomienda recorrer «caminando o a caballo». «Sobre todo se ponen en contacto con nosotros personas de la zona, pero también nos han localizado desde Cataluña o Valencia», mantiene Salgueiro. «Sabemos que nunca va a ser una ruta oficial, pero estamos orgullosos porque las infraestructuras están muy bien en todos los puntos de parada, además hay bares cerca donde poder parar a tomar algo e incluso colegios antiguos para albergar. Además ya hemos conseguido la credencial, que es muy importante».

En cuanto a la seguridad, explica que la señalización «está en perfectas condiciones» gracias a la ayuda de una empresa de Vigo. En este Camino, que según Campio Salgueiro se realiza en 6 días, «encontrarás cosas que jamás pensarías que estaban ahí», como un antiguo castillo romano o una zona de paso importante cuando existía el paso de contrabando de sal.

Imagen: Alejandro Martínez Molina.

Fuente: La Voz de Galicia.

La esencia gallega de «El final del camino»

Parajes naturales y edificios históricos de las cuatro provincias gallegas servirán de escenario de una ficción en la que se entremezclarán aventuras, amor y traiciones con la construcción de la Catedral de Santiago como telón de fondo

Desde este miércoles, la serie El final del camino llenará la pequeña pantalla de los hogares españoles de aventuras, acción, historia, intriga, amor y traiciones. Pero no solo eso, ya que la nueva coproducción de RTVE y Voz Audiovisual, con la participación de TVG, y que se centrará en la construcción de la catedral de Santiago desde 1075 hasta 1120 mostrará la belleza de Galicia, de sus rincones y sus paisajes a través de diferentes localizaciones y escenarios ubicados en las cuatro provincias gallegas.

Silleda será el epicentro de la ficción que verá la luz este miércoles a las 22. 40 horas. Las instalaciones de la Feria Internacional de Galicia Abanca albergarán más de 10.000 metros cuadrados de exteriores y 2.500 de decorados interiores que han sido diseñados y levantados de la mano de Ángel Amaro.

Esta gran extensión de decorados desplegados en el recinto ferial de Silleda recreará lo que era la pequeña aldea de Compostela en el siglo XI, con humildes casas -entre ellas la de Gonzalo de Catoira, uno de los protagonistas de la ficción-, un pequeño mercado, la taberna y hasta un hospital. A lo largo de los ocho capítulos de El final del camino el espectador podrá ver cómo poco a poco Compostela se convierte en una próspera ciudad que irá avanzando a la par que progresa la construcción de la catedral.

Debido a la complejidad que supone reproducir las obras del templo compostelano, durante el rodaje han recurrido a efectos digitales para recrear la evolución de su construcción. El interior del Monasterio de Carboeiro emulará a la catedral, y para las escenas en las que aparezca el sepulcro del apóstol Santiago, el rodaje se trasladó a la iglesia de San Pedro de Ansemil, ambas localizaciones ubicadas en Silleda. El recinto de la localidad pontevedresa albergará también las escenas que tengan lugar en otras ciudades fuera de Galicia y que serán importantes para el desarrollo de la trama de la serie, como Toledo o Sevilla, mientras que la cantera de Rosende recreará el Rif marroquí.

Para los exteriores naturales de la ficción, como el propio Camino de Santiago, los bosques y alrededores de Compostela, la aldea de Catoira, el campamento del ejército o el campo de batalla de Udés, el equipo de El final del camino recorrió la geografía gallega para localizar escenarios tan singulares como el bosque de Saidres (Silleda), la Fervenza de Férveda, en la parroquia silledense de Escuadro, el pazo de Donfreán (Lalín), las brañas de Xextoso (Silleda), Patanín (A Estrada) o la playa fluvial de Cira (Silleda).

Localizaciones en las cuatro provincias gallegas

El monasterio medieval cisterciense de Santa Maria de Aciveiro, en Forcarei, servirá de escenario para dos localizaciones importantes de la coproducción de RTVE y Voz Audiovisual. El interior de sus muros acogerá las escenas que tengan lugar en el palacio de Chalóns, en Francia, mientras que la iglesia ha sido el lugar elegido para llevar rodar el Concilio de Husillos en el que se decidió la deposición del obispo Diego Peláez por su apoyo al rey García de Galicia en contra de Alfonso VI de León.

La provincia de A Coruña también tendrá su parte de protagonismo a lo largo de El final del camino. El convento franciscano de Herbón, en Padrón, se convertirá en el palacio del obispo de Iria Flavia y señor de Compostela, Diego Peláez, un personaje egoísta y ambicioso que tratará por todos los medios que el templo del Apóstol pase a la posteridad unido de alguna manera a su nombre. El salón del trono, la alcoba o el patio serán algunos de los escenarios del convento de Herbón de los que podrá disfrutar el espectador.

Para recrear el castillo de Luna, del que no se conserva ningún resto, el equipo de El final del camino se decantó por el castillo de San Felipe, en Ferrol. La entrada principal, los patios interiores o las celdas recrearán el lugar en el que estuvo encerrado durante 17 años y hasta su muerte el rey García de Galicia por orden de Alfonso VI de León.

La playa de Las Conchas, una ensenada de aguas tranquilas situada en la desembocadura del Ulla en Rianxo, servirá de localización para un desembarco que tendrá lugar en alguno de los capítulos de la ficción.

La provincia de Ourense, con dos escenarios de excepción, también será protagonista de la coproducción de RTVE y Voz Audiovisual. Así, el monasterio de Celanova servirá como escuela catedralicia en ciertos momentos de la trama, y el pazo de Vilamarín será el palacio de Andrade.

Lugo, con un escenario de gran importancia para lo que será el devenir de la trama de la serie cierra la lista de emplazamientos exteriores. El municipio de Chantada se convertirá por momentos en el salón del trono de Toledo.

Parajes naturales de gran belleza, históricos edificios y decorados interiores situados a lo largo y ancho de la comunidad gallega darán vida a una ficción rodada íntegramente en Galicia, y que tras meses de rodaje verá la luz este miércoles a partir de las 22.40 horas.

Imágenes: Escenas de la serie.

Fuente: La Voz de Galicia.

El Camino de Santiago registra 278.041 peregrinos y bate su récord

El mayor número de visitantes hasta ahora se logró en el 2010, Año Santo, y alemanes y estadounidenses ocupan tras los españoles el podio de nacionalidades

El Camino de Santiago puso ayer su contador a cero con una sonrisa. La que deja un récord histórico de llegada de peregrinos, que fija su techo en las 278.041 personas que acreditaron haber realizado al menos cien kilómetros de rutas jacobeas en el 2016.

Más allá del hito cuantitativo, los motivos para la satisfacción son múltiples, por cuanto se consigue por primera vez que un año no santo quede como referente de afluencia en pleno ecuador de la larga travesía que suponía una década (2010-2021) sin que el domingo coincida con el 25 de julio, día del Apóstol. Y hay motivos para el optimismo en el 2017, porque el crecimiento sostenido se sustanció en un 6 % con respecto al ejercicio anterior.

Otra lectura positiva es la de la procedencia de los caminantes, que da cuenta de la consolidación internacional del Camino y de su impacto universal. Más de la mitad, un 55 %, procedían de países extranjeros, y la Oficina do Peregrino de Santiago se certificó la presencia de 146 nacionalidades distintas.

El pasaporte español sigue mandando, como es lógico, pero sorprende que los países vecinos -Francia y Portugal, cuartos y quintos- hayan cedido el podio a Alemania y Estados Unidos. Los siguen, por proximidad, Irlanda y el Reino Unido, e irrumpen a partir del octavo puesto países más lejanos, como Corea, Australia, Brasil, Canadá, México y Japón.

El Camino Francés sigue siendo el más transitado, ya que lo recorrieron 176.180 peregrinos, un 63 % del total, y a continuación se sitúa el Camino Portugués (19 %).

Imagen: Xoán A. Soler.

Fuente: La Voz de Galicia.