Los retos son más fáciles

Rocío acompañó de nuevo a su hijo, Juan Pablo, con síndrome de down, y otros familiares en la cuarta Ruta Jacobea que culminan. “No hay límites durante el recorrido, ellos pueden conseguirlo”, señala la granadina.

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“A los padres que tienen niños con algún tipo de discapacidad les quiero decir que no pongan límites y disfruten juntos, con ellos. Nosotros el Camino de Santiago lo tenemos como destino vacacional para todos los veranos. La sociedad puede hacer creer que estos niños no son capaces pero todo lo que vives en el Camino es el reflejo propio de nuestra vida, y ellos son parte de nuestra vida. Si tú piensas que puedes conseguirlo. Ellos pueden conseguirlo”.

Este es el mensaje que Rocío, una mujer granadina que lleva cuatro veranos acompañando a su hijo, con síndrome de down, por las rutas jacobeas a Compostela, lanza a toda la sociedad. Una verdadera lección de vida con la que, sin duda, da ejemplo. Primero fue el Camino Francés, después el Inglés, hace apenas un año el Portugués y el pasado viernes culminaron el Camino Sanabrés.

IMG-20160823-WA0005“Queremos hacer los siete caminos”, comenta Rocío acompañada por Juan Pablo González-Venega, su hijo; dos primos de Juan y un amigo, durante su parada en el albergue de Outeiro, en la parroquia vedrense de San Pedro de Vilanova. Juan Pablo es un niño especial, tiene síndrome de down, pero con dieciocho años no hay quién le pare y ya es un caminante profesional. Como explica su madre “el primer año tenía más miedo porque iba sola con los niños, ya que siempre nos acompañan primos o amigos. El Camino es muy difícil para una persona como Juan Pablo, tienen capacidades diferentes, van más lentos… pero la cuestión es disfrutar de la ruta”. Como señala Rocío, en la primera aventura también le costó más a Juan  Pablo pero “fuimos buscando recursos para que estuviera entretenido. Lo importante es buscarle una motivación para que continúe caminando”. Lo que no es del agrado de Juan Pablo es la lluvia. Él mismo reconoce que si llueve no quiere andar. Aún así nunca tuvieron problemas, solo el pasado año que estaban muy cansados tras hacer 110 kilómetros y fueron trasladados hasta la siguiente etapa en coche.

En su último viaje, el sábado 20 salieron de Ourense y, en el recorrido, disfrutaron de fiestas y encuentros con otros peregrinos.

IMG-20160823-WA0004Esta familia granadina no lo duda y “vamos de peregrinos totalmente”, ya que ocupan albergues públicos y cargan con las mochilas  a sus espaldas toda la ropa y enseres. Destacan la hospitalidad de la gente: “Nos abren las puertas en todos los lados. Es espectacular, no nos falta de nada”. En sus periplos realizan una media de 17 kilómetros diarios, “lo que podemos”, aclaran los chavales con una amplia sonrisa. De todas formas a Rocío le gusta organizar el viaje sin fecha de vuelta, “no sé cuantos días van a necesitar pero me interesa que crezcan culturalmente, prueben la gastronomía.

A Juan Pablo le encanta el queso gallego y la empanada”, señala. Al joven le encanta hacer el Camino. Durante el recorrido disfruta viendo los animales, los tractores, los camiones, en definitiva… la naturaleza. Para ello eligen siempre el verano, que es cuando los chavales tienen las vacaciones del colegio. Al llegar, el sábado pasado, a Santiago todo el grupo recibió muy ilusionado la Compostela. “Es un reconocimiento a su esfuerzo”, indicó Rocío, que tiene previsto enmarcar todas las credenciales como recuerdo para toda la vida. Acto seguido se fueron a comer el pulpo por la zona vieja, su premio por llegar a la meta del Obradoiro.

‪+34 607 93 88 20‬ 20160827_110118La persona que guía esta expedición, Rocío, siempre se asesora con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Granada antes de partir hacia Galicia. “Les pido referencias porque al ir yo sola con los niños quiero tener localizados sitios y teléfonos por si ocurre algo o tenemos algún despiste”, indicó. Junto a esta asociación, la granadina está buscando patrocinadores para poder organizar una gran marcha de adolescentes con discapacidades que vivan en Granada. “Hay niños con algún tipo de discapacidad intelectual que no influye en sus condiciones físicas. Lo haremos posible”, concluye.

Rocío, Juan Pablo y el resto de sus compañeros de viaje inmortalizaron el transcurso del Camino en los distintos lugares por los que pasaron y disfrutaron de su naturaleza. No será el último ya que quieren recorrer tres rutas más.

Desde la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, le damos nuestra enhorabuena a todos, especialmente a Rocío, por haber llevado dicho proyecto un año mas a la realidad. Y como bien dice Rocío, seguiremos trabajando al objeto de buscar patrocinadores para tal fin, apuntó Juan Carlos Castro, Presidente de la Asociación.

Fuente: El Correo Gallego, Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Granada.

Imágenes: C. G. y Rocío.